INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y ABOGAC√ćA. UNA BENEFICIOSA RELACI√ďN A LA ESPERA DE REGULACI√ďN

INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y ABOGAC√ćA. UNA BENEFICIOSA RELACI√ďN A LA ESPERA DE REGULACI√ďN

Que la Inteligencia Artificial ya forma parte de nuestras vidas es obvio. Que puede facilitar la labor en el √°mbito laboral, tambi√©n. Y que el sector jur√≠dico se apunte a esta nueva herramienta es algo l√≥gico. Pero, ¬Ņhasta d√≥nde utilizar la IA en el sector jur√≠dico? ¬ŅQu√© utilidades tiene y qu√© peligros conlleva?

Seg√ļn la presidenta de la Abogac√≠a Espa√Īola, Victoria Ortega, la IA puede contribuir a mejorar la eficiencia automatizando tareas tediosas. Una afirmaci√≥n que ha realizado en el Congreso Internacional Justicia e Inteligencia Artificial, organizado por la Universidad de Santiago de Compostela, y que pone de relieve que la IA puede ser una importante aliada en esos trabajos que roban tiempo al abogado, tales como la revisi√≥n de documentos o la investigaci√≥n legal.

De hecho, seg√ļn los expertos, adem√°s de facilitar esa labor de revisi√≥n o investigaci√≥n, la Inteligencia Artificial en el √°mbito jur√≠dico tambi√©n podr√≠a mejorar la accesibilidad y eficiencia de los servicios jur√≠dicos, haciendo la justicia a√ļn m√°s universal; podr√≠a ayudar a localizar pruebas y argumentos de forma m√°s r√°pida; e incluso, apostillan, podr√≠a ayudar a identificar sesgos en el proceso judicial.

Pero las bondades de esta nueva tecnolog√≠a, y tambi√©n han alertado sus propios creadores, se podr√°n conseguir solo con la cautela justa. Y es que en el entorno de la abogac√≠a la IA se enfrenta a importantes desaf√≠os √©ticos. No en vano, la misma Victoria Ortega como presidenta de la Abogac√≠a Espa√Īola ha apuntado que esta tecnolog√≠a podr√≠a contribuir a un sistema judicial m√°s equitativo siempre que se pongan en pr√°ctica una serie de recomendaciones y cautelas.

Así, afirman los expertos, la mayor preocupación ante la IA es el riesgo de sesgos en el sistema, ya que el uso de diversos algoritmos podría arrojar datos sesgados a la hora de asesorar al cliente. Además, puede haber riesgo de romperse la privacidad y la confidencialidad de la información legal si no se utiliza correctamente.

Por ello, desde el entorno jurídico se aboga por implementar normas de transparencia y uso así como la adopción de medidas para garantizar la seguridad de los datos. La creación de una regulación mínima del uso de la Inteligencia Artificial en el entorno jurídico garantizaría así la equidad, la ética y la protección del derecho de defensa, apostillan los especialistas.

Y esta línea también se ha recogido en las conclusiones del XII Congreso de la Abogacía, que recogen la necesidad de regular el uso de sistemas de Inteligencia Artificial para la prestación de servicios jurídicos y el ejercicio de derecho de defensa online, así como para la selección de profesionales de la abogacía.

La presidenta de la Abogac√≠a Espa√Īola, Victoria Ortega, ha a√Īadido adem√°s que es necesario ‚Äúque se den una serie de condiciones: una regulaci√≥n espec√≠fica de la IA, transparencia en su funcionamiento, supervisi√≥n humana, evaluaci√≥n independiente, protecci√≥n de la privacidad y los datos personales, formaci√≥n continua y articulaci√≥n de mecanismos de rendici√≥n de cuentas‚ÄĚ.

A la espera de conocer posibles regulaciones y su aplicaci√≥n al entorno jur√≠dico, desde Aequitas Legis Abogados apostamos por el uso de la Inteligencia Artificial con sentido com√ļn, es decir, sabiendo de sus posibles beneficios pero tambi√©n conociendo sus eventuales consecuencias y riesgos.

¬ŅY qu√© pasa con el uso y l√≠mites de la Inteligencia Artificial a nivel general?

A pesar de su ya extendida utilizaci√≥n, el marco legal para la IA a√ļn est√° dando pasos. Uno de los m√°s importantes es la futura Ley de Inteligencia Artificial de la UE, que ser√° la primera ley integral en el mundo, y que fue aprobada por amplia mayor√≠a el pasado mes de junio. El siguiente paso es negociar con los estados miembros la redacci√≥n del texto definitivo, que persigue el objetivo principal de asegurar los derechos fundamentales de las personas y que √©stos no sean vulnerados por el uso de la IA.

A nivel nacional ya contamos con la Agencia Espa√Īola de Supervisi√≥n de la Inteligencia Artificial, que ser√° la encargada de aplicar y ejecutar la normativa europea.

Mientras tanto, desde el ámbito de la abogacía debemos trabajar para seguir garantizando derechos fundamentales como la privacidad y la libertad de expresión de los ciudadanos, con un asesoramiento personalizado en cuanto a normas y principios éticos que orienten el desarrollo y el uso de esta tecnología de manera responsable y respetando todos los derechos humanos.