ABOGACÍA ‘PRO BONO’

ABOGACÍA ‘PRO BONO’

“Pro bono” es una expresión latina que significa “para el bien público”. Y en concreto, el Pro Bono es una actividad voluntaria y altruista que un profesional realiza a favor de personas u organizaciones sin ánimo de lucro que lo necesiten y no se puedan permitir económicamente la contratación de estos servicios. Puede darse en distintos ámbitos, como la comunicación, el marketing, la tecnología, los recursos humanos, etc. Cuando como en nuestro caso, se realiza por parte de un profesional del Derecho, y los servicios que se prestan son jurídicos, estamos ante el Pro Bono legal realizado en beneficio de colectivos vulnerables, personas necesitadas o por una causa considera de bien común.

Es la manera que encuentra la Abogacía de tener un impacto positivo en la sociedad y es evidente que se trata de su cara más social, realizada con la misma atención y profesionalidad que requiere cualquier tipo de asunto legal. Supone la promoción de este acceso a la Justicia, a través del compromiso de abogados y profesionales del derecho, con las personas y comunidades menos privilegiadas de la sociedad.

Que esta actividad “solidaria” por así decirlo, no hay que confundirla con el Turno de Oficio, que se desarrolla por parte de abogados y abogadas adscritos a Colegios de Abogados y es remunerada.

Este trabajo pro bono lo puede llevar a cabo cualquier profesional; ya sean abogados particulares, profesionales que trabajan en despachos o trabajadores del departamento legal de una empresa.

En la práctica, existen incluso Centros de Coordinación Pro Bono que se encargan de gestionar este tipo de peticiones (conocidos en la terminología inglesa, como “Clearing House””). Son los intermediarios entre las organizaciones beneficiarias de la ayuda legal y los abogados, despachos o departamentos legales de empresas que ofrecen asesoramiento jurídico de manera gratuita. Para conseguirlo, ponen en contacto a las dos partes, identificando al especialista legal más adecuado para cada caso y haciendo un seguimiento de todo el proceso. De esta forma, se atienden cuestiones legales civiles, mercantiles, laborales o fiscales, a excepción de los temas de derecho penal que son reconducidos al Turno de Oficio o a los Servicios de Orientación Jurídica existentes en los Colegios de Abogados para que no queden desatendidos.

Es decir, que su función es doble: por una parte, canalizan el trabajo pro bono para atender las necesidades legales de los posibles beneficiarios de esta práctica y, por otra parte, promueven la responsabilidad social en el sector de la abogacía.

Que en ocasiones, como nos ha sucedido a nosotros, son las propias organizaciones o particulares las que han acudido a nuestro despacho para solicitarnos este tipo de peticiones pro bono, sobretodo en los casos en los que existe o ha existido una relación previa, bien sea personal o profesional. Por ejemplo, personas de un determinado grupo de edad (mayores o infancia), las personas en riesgos de exclusión (parados de larga duración, inmigrantes,…), y/o el tercer sector (ayuda a ONG’s…). Y en la medida de nuestras posibilidades, siempre hechos lo posible por ayudar a quién así nos lo ha solicitado al ser su situación especialmente acuciante.

E incluso por qué no decirlo, todos los abogados en algún momento de nuestra trayectoria profesional hacemos o hemos hecho, otro tipo de pro bono legal entre nuestros amigos, familiares y conocidos por distintas razones.  Para conocernos, pueden consultarnos a través de nuestro despacho o en nuestra web www. aequitaslegis.com o seguirnos en nuestras redes sociales